El tubo de laboratorio está diseñado para la manipulación de muestras en procedimientos de laboratorio que requieren recipientes individuales para preparación, procesamiento y manejo de materiales. Su configuración permite integrarlo en flujos de trabajo habituales de diagnóstico clínico, investigación y otras áreas de las ciencias de la salud.
La estructura del tubo está orientada a operaciones que pueden incluir procesos de centrifugación, mientras que su sistema de cierre permite mantener el recipiente cerrado durante la manipulación. Puede emplearse en entornos de laboratorio, hospitales, universidades y centros de investigación donde se requiere material consumible para el procesamiento rutinario de muestras.

